Plan de Acción para la Protección y Conservación de la Biodiversidad, en un contexto de Adaptación al Cambio Climático.

Área Temática: Cambio Climático

Fuente Financiamiento: Ministerio del Medio Ambiente. MMA.

Resumen: La entidad más vulnerable a los cambios climáticos está representada por los recursos vivientes de un país. La velocidad de adaptación de la plantas y animales no es compatible con la rapidez con que se prevé, seguirán ocurriendo los cambios climáticos en el mundo. Aunque el territorio chileno posee condiciones particularmente favorables para atenuar la magnitud de los cambios en las temperaturas, no ocurre lo mismo con las precipitaciones, que seguirán disminuyendo durante varias décadas más, amenazando la provisión de recursos hídricos y biodiversidad, que debería adaptarse, en una importante extensión del territorio, a una condición algo más árida. Las bases científicas del comportamiento de las especies, sugieren que un pequeño cambio en las temperaturas, puede causar grandes efectos en la producción de biomasa, en la reproducción, en la dispersión y en la sustentación de las especies en sus territorios de origen.

 

La conjunción de los cambios esperados en la temperatura y regímenes de humedad, podría gatillar un proceso natural de cambios que, para la mayor parte de los ecosistemas, sería imposible de sobrellevar a la velocidad en que ellos podrían ocurrir. Lo anterior puede gatillar procesos de regresión ecológica que terminen con afectar fuertemente la diversidad biológica del territorio, empobreciendo el patrimonio viviente. Los modelos globales, así como los de downscaling, señalan que la región central del país podría ser las más afectada por la disminución de las precipitaciones, mientras que el aumento de la temperatura se haría sentir con fuerza en las regiones altas, por sobre los 2000 m. Este trabajo hace un aporte en la evaluación del estrés bioclimático que podrían inducir los nuevos escenarios climáticos en los pisos vegetacionales del territorio chileno en la primera mitad de este siglo. Dada la poca experiencia disponible a nivel mundial sobre el tema, se propuso una metodología para la evaluación y cartografía del estrés bioclimático en comunidades vegetales, que nos ayude a encontrar los sitios críticos de impacto, combinando la magnitud de los cambios climáticos esperados, con las características de los ecosistemas dominantes en cada territorio. Estos procesos han ocurrido permanentemente durante la historia biológica del planeta, pero requieren tiempos de decenas de miles de años. Los ecosistemas de la región central serían los más amenazados, entre los que se puede citar al bosque esclerófilo mediterráneo, el bosque caducifolio mediterráneo, el bosque caducifolio templado, entre otros. La mayor amenaza climática tiende a coincidir además con los ecosistemas más vulnerables, considerando el grado de cobertura del SNASPE, el menor tamaño de las áreas protegidas y el mayor grado de intervención humana a que éstos están sometidos.

 

Este estudio abrió una serie de campos inexplorados, tanto en materia de un mejor conocimiento y evaluación de los impactos posibles de los cambios climáticos sobre los ecosistemas y especies en particular, como en materia de diseños de acción y estrategias altamente innovadoras para la protección del patrimonio viviente de Chile, siempre con la necesaria mirada sistémica, única opción que garantiza un diseño de estrategias robustas y sustentables en el tiempo.